Nosotros

No somos un simple local en la ciudad de Barcelona, nacimos de la perseverancia y obediencia de dos grandes mujeres que fueron guiadas por Dios para formar una Iglesia unida, que marcase la diferencia en nuestra ciudad. Nuestro deseo, para ti que estás leyendo esto, es que te sientas parte, más que de una congregación, de nuestra gran familia.

Somos una Iglesia en crecimiento

La visión que nos fue dada para conseguir serlo es: Ganar Barcelona para Cristo, levantando una gran Iglesia en la que todos sean pastoreados y que ninguno se pierda.
Queremos alcanzar ese objetivo y es por eso que todas nuestras actividades, cultos y valores caminan bajo su dirección.

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Iglesias Hijas

Nuestro primer ladrillo

Todo comenzó hace ya más de 50 años (concretamente en el año 1963), cuando dos mujeres suizas recibieron una visión acerca de un lugar en Barcelona en el que Dios iba a levantar una Iglesia. En aquella visión se les presentó el lugar exacto y Dios les mostró incluso detalles y nombres como «el Turó» o «el Carmelo», sin que ellas hubieran estado nunca en Barcelona.

El instrumento utilizado por Dios para llevar a cabo esa visión fue un pastor de Barcelona llamado Antonio Rodríguez, que por aquel entonces estaba buscando un lugar donde empezar a hacer reuniones, y que entró en contacto con la Iglesia de Suiza a la que pertenecían estas hermanas.
De todo este plan diseñado por Dios surgió lo que hoy conocemos como Casa de Oración Vilapicina, nuestra Iglesia. Fue el primer edificio construido en la zona y posteriormente se edificaron los bloques adyacentes. Por tanto, nuestra Iglesia es un testigo histórico del barrio de Vilapicina.
Finalmente, en 1968 comenzaron a celebrarse oficialmente los primeros cultos a Dios. Desde entonces han pasado por ella hasta cinco pastores, desarrollándose la Iglesia a través de distintas etapas, la mayoría de las cuales nada fáciles (pues a algunos les tocó vivir la época de la dictadura franquista),hasta llegar a nuestra historia reciente.